Catedral de Valladolid

El Colegio de San Gregorio es un edificio de estilo isabelino situado en la ciudad de Valladolid, en Castilla y León, España, fue antiguamente un colegio y ahora alberga el Museo Nacional de Escultura. Foto: Luis Fernández García, CC BY-SA 3.0.

Latitud41,6521° o 41° 39′ 8″ norteLongitud-4,7286° o 4° 43′ 43″ oestePoblación298.000Elevación702 metrosCódigo de aeropuerto IATAVLLCódigo de ubicación de las Naciones UnidasES VLLOCódigo de ubicación abierto8CHQM72C+VHOpenStreetMap IDnodo 29272534GeoNames ID3106672Wikidata IDQ8356

Arzobispo de Zaragoza

Valladolid, la mayor ciudad del noroeste de España, ha sido capital del país en dos ocasiones, bajo el rey Carlos I en el siglo XVI y de nuevo de 1601 a 1606 bajo el rey Felipe III.

Situada a orillas del río Pisuerga, entre las joyas históricas del centro destacan la inacabada Catedral de Nuestra Señora de la Sagrada Asunción, de estilo renacentista, diseñada por Juan de Herra, que alberga un magnífico retablo de Juan de Juni (1562) y el museo diocesano, con sus imágenes talladas atribuidas a Gregorio Fernández y una custodia de plata de Juan de Arfe.

También están la Iglesia de San Pablo y el Colegio de San Gregorio, donde se encuentra el Museo Nacional de Escultura, y la Iglesia de Santiago, de estilo gótico, con un retablo de la Adoración de los Reyes Magos diseñado por Berruguete en 1537.

Otros lugares de interés son el Museo de Arte Contemporáneo Español, situado en el Patio Herreriano, en los claustros del antiguo Monasterio de San Benito, que contiene más de 800 pinturas y esculturas del siglo XX, y el Museo de la Ciencia de Valladolid.

Obispos españoles

A pesar de la considerable cantidad de colegios construidos en toda Europa en el siglo XV, no se había establecido una tipología estándar cuando en la década de 1480 Alonso de Burgos, obispo de Palencia, decidió dotar su gran fundación en Valladolid, el Colegio de San Gregorio (Fig. 7.1). Sin embargo, como mostraré, la disposición de este colegio dominico construido a propósito difiere significativamente de otros edificios universitarios de la Castilla tardogótica. Probablemente fue proyectado por el experto y experimentado arquitecto Juan Guas, que ideó una nueva distribución de las estancias basada en una estructura en «doble L». Además, para satisfacer las necesidades de los estudiantes y asegurar la conservación de su propia memoria, Alonso de Burgos puso a disposición de su fundación a los mejores artistas de Castilla, que prodigaron el colegio con una fachada que realmente celebra la inventio, y un magnífico esquema decorativo que lo convierte en uno de los edificios del gótico tardío más importantes de Castilla.

La inventio es uno de los cinco pasos necesarios para elaborar el discurso según el arte de la retórica, una disciplina que era esencial en la formación de todo estudiante medieval. Se trataba de un proceso creativo que consistía en descubrir (más que en crear ex nihilo) los argumentos más adecuados para componer un discurso que pudiera encantar, persuadir o inquietar. Las nociones retóricas de la inventio también pueden ayudar a entender el proceso creativo que produjo algunas de las novedades arquitectónicas y escultóricas del Colegio de San Gregorio de Valladolid, un bello edificio del gótico tardío que hoy alberga el Museo Nacional de Escultura[1] Gran parte de la inventio identificable en San Gregorio proviene del hecho de que representa un tipo arquitectónico relativamente nuevo, el colegio universitario.

Obispo de Burgos

Todo es gracia, todo es don, las cosas más preciosas que poseemos en nuestra vida, en general, son cosas que nos fueron dadas en primer lugar -nuestra propia vida y ser, nuestras relaciones más importantes y sustentadoras, todo lo que da sentido y dirección a nuestras vidas- todos son dones que escapan a nuestro control; dones, sin embargo, que debemos apreciar y utilizar compartiendo con todos.

El año universitario está llegando a su fin muy pronto. Algunos estarán pensando, gracias a Dios, en lo que les depara el futuro. Otros todavía podrían estar llenos de nostalgia con el final a la vista. Otros quizá sientan cierto pesar por las oportunidades perdidas. Quizás todos sientan algo de esto al mismo tiempo. Espero que, independientemente de lo que sintáis, la experiencia general del año haya sido buena y que, al terminar el año, os sintáis todos más fuertes, más cerca de Dios y con un mayor conocimiento de la Iglesia y de vuestro lugar en ella.

He tenido la gran gracia de haber pasado doce años de mi vida en este lugar sagrado. Las experiencias vividas aquí me han formado y dirigido de muchas maneras. Por las gracias recibidas en y a través de este Colegio, doy gracias a Dios Todopoderoso, especialmente por todas las buenas personas que me han apoyado, ayudado y rezado a lo largo de mi vida hasta ahora.