Vinton Cerf – Infinito y más allá

Considerado uno de los principales arquitectos de vanguardia, Rafael Moneo nació en Tudela, Navarra, en 1937. Se licenció en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid en 1961, trabajando durante sus años de estudiante con Francisco Javier Sáenz de Oiza, Premio Príncipe de Asturias de las Artes en 1993, y el arquitecto danés Jorn Utzon.

Impartió clases en las Escuelas Técnicas Superiores de Arquitectura de Madrid y Barcelona, compaginando el diseño arquitectónico con la docencia. A partir de 1976 trabajó en Nueva York, en el Instituto de Arquitectura y Estudios Urbanos, al tiempo que impartía clases en la Cooper Union School of Architecture. Asimismo, impartió clases en la École Polytechnique Fédérale de Lausana (Suiza) y en las universidades estadounidenses de Princeton y Harvard. Fue decano de la Graduate School of Design de la Universidad de Harvard entre 1985 y 1990, donde actualmente imparte clases, además de ser el primer catedrático de arquitectura Josep Lluis Sert.

En España, Moneo ha diseñado, entre otros edificios, el edificio Bankinter de Madrid (1976), el Museo de Arte Romano de Mérida (1986), la estación de Atocha de Madrid (1992), el aeropuerto de San Pablo de Sevilla (1992), el Ayuntamiento de Murcia (1998) el Auditorio de Barcelona (1999), el Kursaal de San Sebastián (1999), el Archivo Real y General de Navarra en Pamplona (2003), el Centro de Arte y Naturaleza de Huesca (2006), la ampliación del Museo del Prado de Madrid (2006) y

El Decamerón Negro II. La huida de los enamorados por el

De su antigua fábrica prerrománica sólo se conserva la parte superior del muro frontal, de sillería, con medallones en los extremos de sus aleros y cubierta a dos aguas. Tiene una ventana ajimezada con tres huecos formados por tres arcos de medio punto de ladrillo sobre cuatro pequeñas columnas de mármol con capiteles de tipo romano, enmarcados por un alfiz formado por una moldura.

La iglesia consta de tres naves separadas por pilares de sección cuadrada sobre los que descansan arcos de medio punto y apuntados. La nave central se cubre con una bóveda de crucería y otra de cañón con lunetos en los laterales.

Con numerosas transformaciones y modificaciones, fue completamente transformada a finales del siglo XII, en el periodo románico, y en el siglo XIV, cuando se reconstruyó gran parte del templo.

Los alumnos del CAUS aprenden a inspirarse en los clásicos

El nuevo Museo de Bellas Artes de Asturias comenzó con un concurso en 2007, y no ha sido hasta 2014 cuando ha finalizado su construcción. Durante este tiempo el equipo de Francisco Mangado ha desarrollado una propuesta que dialoga constantemente con el casco antiguo de Oviedo y con sus capas históricas.

Para la implantación del museo, Francisco Mangado acepta las fachadas preexistentes y la alineación de la calle como elemento condicionante y estructurante de la propuesta. El espacio interior, luminoso y bien articulado, se vislumbra desde la calle a través de los huecos de la fachada, desnuda y sin carpinterías.

El proyecto aborda todo el conjunto, incluyendo el futuro del Palacio de Velarde y la Casa Oviedo-Portal. Sólo con un planteamiento tan integral se puede garantizar el óptimo funcionamiento de una institución tan importante como el Museo de Bellas Artes de Asturias.

Con esta idea como punto de partida, el proyecto contempla el levantamiento de un edificio totalmente nuevo dentro del conjunto urbano. Es decir, se toma como condición contextual la secuencia de fachadas existentes en el entorno, y estas fachadas asumen el papel de «telón de fondo» urbano, incuestionable, sobre el que levantar un nuevo edificio con fachada propia; una fachada que se revela, se discierne, a través de huecos desnudos, totalmente sin marco. En el exterior se podrá completar una gran construcción luminosa, acristalada y llena de reflejos, que se proyectará hacia el exterior y se superpondrá a la historia urbana, dando al nuevo Museo de Bellas Artes de Asturias una imagen audaz pero compleja.

POLIBIENESTAR – Instituto de Investigación en Política Social

El espacio adecuado estimula la imaginación. Nuestros estudios de diseño abiertos crean un entorno de aprendizaje innovador que reproduce el de una empresa o agencia. Nuestra «cultura de la fabricación» se acentúa aún más a través del «Fab Lab», un espacio para que los estudiantes experimenten con herramientas digitales y tradicionales de carpintería para alimentar la comprensión práctica de la construcción. El Fab Lab está dividido en dos: la parte digital con una fresadora CNC, cortadoras láser e impresoras 3D, y la otra con herramientas de carpintería tradicionales y prácticas.

El Laboratorio de Fabricación o «Fab Lab» es una parte importante de nuestra «cultura de la fabricación». Es un espacio para que los estudiantes experimenten con las herramientas digitales y tradicionales del taller para alimentar la comprensión práctica de la construcción. El Fab Lab está dividido en dos: la parte digital con una fresadora CNC, cortadoras láser e impresoras 3D, y la otra con herramientas de carpintería tradicionales y prácticas.

Esto te da la oportunidad de poner tu trabajo en un formato computarizado, permitiéndote hacer cualquier alteración necesaria a tu diseño mientras que también te proporciona una plataforma para incorporar esta función en otras creaciones.