Mallorca 25 de junio de 2022 || Palma

La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) aprobó ayer la convocatoria de un concurso de ideas para la reordenación de la zona de Contramuelle-Mollet en el Puerto de Palma. El objetivo de este concurso es seleccionar anteproyectos para la remodelación de la zona portuaria, siguiendo la iniciativa de dinamización que ya está llevando a cabo la APB para integrar el puerto en la ciudad en beneficio de los usuarios, locales y turistas.

Las propuestas se centrarán en la zona de Contramuelle-Mollet, especialmente en las áreas de Astilleros de Mallorca, los muelles de pescadores, la lonja y los jardines de San Telmo. Los espacios públicos ocupados por el Real Club Náutico de Palma (RCNP) y el Oratorio de San Telmo quedarán fuera del ámbito de actuación. Los proyectos deberán rediseñar y establecer los espacios, infraestructuras y superestructuras de la zona portuaria.

El objetivo último del concurso es sentar las bases para la revisión del Plan de Usos (PUEP) y del Plan Especial, transformando algunas zonas en espacios abiertos para conseguir la ansiada mayor conexión con el mar y establecer lugares donde se puedan ubicar infraestructuras necesarias, como la lonja y los servicios pesqueros, entre otros.

The Wrecking Boys – Episodio 2 «Problemas de aparcamiento

Hoy se ha reunido la comisión designada para estudiar y valorar las trece ideas presentadas relativas a la reordenación urbanística del Contramuelle-Mollet del Puerto de Palma. En esta primera reunión se ha realizado una visión general de las propuestas y se han estudiado los criterios de puntuación.

Las trece propuestas, que se han presentado bajo un lema para mantener el anonimato, han sido aceptadas por los miembros del jurado, que han indicado que la decisión se dará a conocer a finales de septiembre. Según Joan Gual de Torrella, presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB), el concurso pretende encontrar la mejor manera de conectar los espacios portuarios con las necesidades de la ciudad.

«El Puerto de Palma es un puerto urbano y Palma es una ciudad portuaria», ha señalado Gual, quien considera que hay espacios que «no favorecen el disfrute de los ciudadanos». Por ello, esta iniciativa pretende conseguir un «cambio cualitativo para que el Contramuelle-Mollet se convierta en un paseo peatonal».

Joan Gual preside la mesa, que también está formada por especialistas de la APB y representantes del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (CICCP), del Colegio de Arquitectos de Baleares (COAIB), del Consejo de Mallorca, del Ayuntamiento de Palma y del Museo Marítimo de Mallorca. También forman parte del jurado los prestigiosos arquitectos Guillermo Vázquez Consuegra y Carlos Puente.

Realidad Virtual SAOTA

1995. Director coordinador del Primer Taller de Arquitectura del Colegio de Arquitectos de las Islas Baleares «Paisaje y Territorio: el espacio rural» en Sencelles, Mallorca.

Por su trayectoria y experiencia profesional, está especializado en las siguientes áreas: Instalaciones deportivas, piscinas y espacios acuáticos (SPAS), rehabilitación de edificios antiguos y patrimoniales, instalaciones ferroviarias, edificios públicos, espacios urbanos (parques, jardines y vías públicas o privadas), edificios de oficinas y administrativos, centros culturales y galerías de arte, locales comerciales, edificios hoteleros, turísticos y de servicios complementarios, edificios residenciales (tanto unifamiliares como colectivos)

1995. Concurso para la exposición del avance de las Directrices de Ordenación del Territorio (D.O.T) de las Islas Baleares. Iglesia de San Antoniet en Palma de Mallorca, España. Consejería de Obras Públicas y Ordenación del Territorio del Gobierno Balear. Primer premio

1995. Concurso para la exposición de las Directrices de Ordenación del Territorio (D.O.T) de las Islas Baleares en la Lonja de Palma. Consejería de Obras Públicas y Ordenación del Territorio del Gobierno Balear. Primer premio.

Clifton Terraces by SAOTA | The Feeling

El antiguo molino de viento harinero se convierte en un centro de exposiciones para dar a conocer la historia de los molinos de Mallorca y, al mismo tiempo, es un lugar de encuentro para los interesados en la investigación sobre este tema.  El espacio público frente a la entrada principal del edificio se ha organizado como una plaza, y un antiguo depósito de agua se ha transformado en bar y taquilla.  Este espacio termina el paseo a lo largo de la cornisa del Jonquet, en la Bahía de Palma.  La terraza accesible del edificio ofrece una segunda plaza pública. La escala y las dimensiones de estas dos plazas están en proporción con las del barrio.

El propio museo busca el máximo desarrollo del plan. Trabajando con los diversos huecos existentes, antiguas ventanas, puertas y chimeneas, el proyecto explora cómo dar forma a las diferentes entradas de luz y a las estanterías para exponer objetos.

La luz es la que marca el ritmo del nuevo museo, que evita insertar divisiones en el espacio interior. Así, la luz controlada que se concentra en los expositores guía la secuencia de la exposición. Para controlar la entrada de luz desde el luminoso exterior al interior semioscuro, se han producido una serie de cámaras modificando los huecos existentes. Esto se consigue ampliando las proporciones de estos agujeros o desplazando la entrada de luz de su posición inicial.  La luz se mantiene pegada a los muros, atrapada en estos nuevos volúmenes expositivos.  Las bóvedas de piedra se perciben completas en las cuatro naves, iluminadas por una luz reflejada.  El trabajo en los muros de cerramiento se ha realizado teniendo en cuenta su cara interior, la exterior así como su grosor. Así, cada hueco tiene un efecto hacia el interior (pantallas y pedestales), y hacia el exterior (bancos, árboles y escalones), permitiendo situaciones de juego a su alrededor.